martes, 3 de abril de 2012

Retablo de Santo Domingo de Guzmán (Tamarite de Litera)

En la actual exposición permanente del Museo de Arte de Cataluña podemos ver este retablo de Santo Domingo de Guzmán donde se representan diversas escenas de la vida del dominico. Su primer origen conocido es la sacristía de la ermita de San Miguel de Tamarite de Litera.
Sobre un soporte rectangular de madera de pino, el maestro pintó las historias del Santo en el primer cuarto del siglo XIV. En la tabla central aparece Santo Domingo de pie, portando un libro y un cetro rematado en flor de lis blanca, tonsurado y barbado, de tamaño mucho mayor al de las restantes figuraciones y bajo un arco polilobulado que apoya sobre columnillas sogueadas.


En cada uno de los lados hay dos calles de tres pisos que relatan una historia compleja en doce escenas insertadas en marcos mixtilíneos de trenzado continuo delimitados con un trazo naranja. A pesar de su número faltan momentos importantes en la vida del Santo, como su nacimiento o defunción
Comenzando por el registro superior izquierdo de la calle de este lado, se representan: en primer lugar, la ordalía del fuego en que el dominico asiste a la destrucción de los manuscritos heréticos, los textos verdaderos no se queman y vuelan sobre las llamas. A la derecha, San Pablo y San Pedro entregan al titular, en San Pedro de Roma, un libro y un bastón en tau, insignias de su destino como fundador y predicador. Siguiendo en la misma línea superior, en la calle derecha está la aparición de la Virgen y dos santas doncellas al moribundo maestro Reginaldo. A su derecha, el papa Inocencio III sueña como Santo Domingo impide la caída de San Juan de Letrán.


En la fila central, y comenzando por la izquierda se pueden ver las cuatro escenas siguientes: El prodigio que preservó de la lluvia torrencial al Santo y a uno de sus compañeros; dos ángeles con cestas de pan proveen de alimento uno de los conventos fundados por el dominico; caída de las artes con la escena de la caída de un arquitecto encargado de realizar reparaciones en la cripta de la iglesia romana de San Sixto, y finalmente, su resurrección por el Santo una vez recuperado su cadáver de los escombros.


Los cuatro registros de la fila inferior recogen los siguientes episodios: la milagrosa aparición de una moneda que el fundador señala para contentar a un barquero usureo que le reclama el pago de un denario; dos mujeres heréticas asisten a la aparición y huida de un gato gigante, monstruoso y mal oliente, que se sube a un campanario y que se identifica con el demonio al que las mujeres habían servido, asombradas por el espectáculo se convierten; milagro eucarístico del asno postrado ante la Sagrada Forma, y por último, acogida de viajeros, pobres o peregrinos.

4 comentarios:

  1. Estoy muy agradecido por esta referencia. Gracias!
    Muchos saludos cordiales,
    Dr. Max Siller, Innsbruck

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  2. Estamos muy agradecidos por la referencia :)

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  3. Gracis poor tanta belleza.
    María Teresa Bengoechea Garatea
    Dominica

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  4. Siempre me admira la capacidad de expresar contenidos en imágenes, tanto en el románico, como en el gótico. Estas imágenes son preciosas, muy expresivas,rostros,miradas, ademanes de manos, todos los esquemas y posturas del cuerpo, los objetos, los decorados del ambiente. Me encanta.Gracias, por esta publicación, por tus aportes y comentarios. Tenemos preciosidades de iconografía dominicana.

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