viernes, 1 de febrero de 2013

Jesús en casa de Simón el fariseo (Albrecht Bouts)


Esta escena nos sitúa en Lucas 7, 35-50. Una mujer de la ciudad que sigue a Jesús hasta casa de Simón el Fariseo, comienza a lavar sus pies con sus lágrimas y un ungüento, los seca con sus cabellos y después los besa. Simón censura a la mujer y a Jesús preguntándole si sabe qué tipo de mujer era esa; éste le responde que ella había hecho lo que Simón no hizo al recibirle: lavar sus pies y darle el beso de salutación, y a la mujer le dice: “Tus pecados, que son muchos, te son perdonados; porque has amado mucho; pero a aquellos a los que poco se les perdonan también aman poco”.


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