martes, 5 de febrero de 2013

Virgen de San Gil (Iglesia de San Gil de Zaragoza)


Esta talla de la Virgen con el Niño ha sido incorporada hace pocos días al patrimonio de la iglesia zaragozana de San Gil. De procedencia desconocida, fue adquirida en una subasta, y tras su restauración instalada en la antigua capilla bautismal del templo. Datada en el siglo XII, se encuadra dentro de la tipología de Virgen del Manto, en la que la Madre sujeta con una mano una punta de la prenda en actitud de arropar y proteger a su Hijo.


Realizada en madera policromada, destaca la expresividad de los ojos y de la boca de la Virgen. El color dorado del manto es obra posterior, ya que en la restauración se ha constatado que originalmente debía de ser verde azulado. La mano derecha sujeta una fruta que parece una pera. El Niño se representa sentado en el regazo de su Madre, bendiciendo con la mano derecha, que tuvo que ser repuesta en la restauración, ya que la original se había perdido.


Para Domingo Buesa, que ha realizado el primer estudio documentado de la pieza, “la imagen de Nuestra Señora de San Gil es una notable pieza de la imaginería medieval, en la que podemos reconocer la acción de un escultor de calidad, bien preparado y buen conocedor de las imágenes que se hacen en ese momento de los finales de la tradición románica y de los inicios de la espiritualidad gótica. Este escultor se movería seguramente por las tierras del noreste hispano, en esa franja del mundo artístico que a finales del XII y principios del XIII se van moviendo y trabajando por Navarra, por Aragón y, de manera muy especial, por las tierras de las llanuras desde Huesca al Ebro”.

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