domingo, 22 de octubre de 2017

Frontal de altar de San Vicente de Tresserra (Huesca)


Frontal de altar de la parroquial del despoblado de Tresserra en el municipio ribagorzano de Arén. Realizado en madera tallada y decorado en estuco barnizado y policromía al temple, se data en la segunda mitad del siglo XIII como obra de un taller ribagorzano.
Consta de tres registros verticales, con la figura de San Vicente, el santo titular, en el central, representado entronizado y bendiciendo con la diestra mientras sostiene un libro en la mano izquierda. Enmarcado por un arco trilobulado sobre unas columnillas con capitel tallado y animales en sendos medallones en las enjutas, viste túnica, sobretúnica y manto, en vez de dalmática. La tonsura y la inscripción con su nombre “SCS VINCI” no deja dudas sobre de quien se trata, ya que bien podría confundirse con una representación de Cristo en Majestad, Maiestas Domini, tan frecuente en el arte románico.
Flanquean a San Vicente cuatro registros, dos a cada lado, que representan de derecha a izquierda, y de arriba abajo, las siguientes escenas de su vida, identificadas por sus correspondientes inscripciones: Predicación al pueblo, San Vicente es conducido a presencia de Daciano, martirio del Santo sobre una parrilla y su muerte en un lecho rodeado de sus discípulos que van a darle sepultura.
El fondo de la tabla se decora con una retícula de rombos en relieve y las separaciones entre escenas con una cenefa vegetal muy abultada y cargada. En cuanto a los colores, se reducen a unos pocos tonos, sobre todo rojo y verde que destacan sobre el fondo de estuco en relieve, cubierto en origen por una capa de estaño y un barniz a modo de corladura, imitando obras de orfebrería de la época.







lunes, 16 de octubre de 2017

Virgen con el Niño de Lastiesas Bajas (Huesca)


En el mismo Museo Diocesano de Jaca del post anterior, se expone esta talla de la Virgen con el Niño procedente de la iglesia de San Ramón de la localidad jacetana de Lastiesas Bajas. En madera policromada, se data entre los siglos XII y XIII. Se trata de una talla de bulto redondo que, al igual que aquélla, sigue el modelo románico de la Virgen como Trono de Dios.  Ambos personajes se caracterizan por su frontalidad y aspecto sereno y distante. María está sentada en un trono bajo, con los pies apoyados sobre una peana y sujetando a su Hijo sobre la rodilla izquierda. Cubre su cabello con un velo azul decorado con motivos florales, viste una túnica dorada y calza zapatos del mismo color. Extiende su brazo derecho hacia el frente sujetando un pequeño objeto esférico en la mano, mientras el brazo izquierdo queda pegado al cuerpo sujetando a Jesús por el costado. El Niño viste túnica talar dorada, está descalzo y sujeta con la mano izquierda un libro mientras bendice con la diestra.


La talla fue realizada para la antigua ermita dedicada a la Virgen que se encontraba en el lugar donde actualmente se levanta el templo parroquial de Lastiesas Bajas. En un momento en que la ermita amenazó ruina, los vecinos de Araguás del Solano salvaron la imagen y la alojaron en su iglesia para poder seguir venerándola. En el siglo XVIII en el lugar de la antigua ermita de Lastiesas se levantó la actual parroquial y al encargar el retablo mayor se proyectó una hornacina en la parte superior para albergar esta talla, de modo que siguiera presidiendo la nueva iglesia como antiguamente había presidido la vieja ermita. Esta Virgen ha gozado de gran devoción a lo largo de los siglos, prueba de ello fue la instauración de una cofradía en su honor que cada primer domingo de septiembre acudía a venerarla. (texto extraído de la cartela informativa que figura junto a la talla)