domingo, 18 de febrero de 2018

La siesta (Joaquín Sorolla)


En este cuadro Sorolla refleja uno de los momentos de ocio familiar que frecuentemente aparecen en su obra. Pintado en 1911, durante la estancia veraniega familiar en San Sebastián, muestra una gran libertad y modernidad en su concepción. Como en otras ocasiones, Sorolla prescinde del horizonte y desarrolla toda la escena en el plano del suelo, que de esta manera parece más próximo al espectador. Las cuatro figuras femeninas que descansan sobre un prado son la mujer del pintor, sus dos hijas y una prima de éstas. Tres de ellas duermen, mientras la cuarta lee boca abajo. La ejecución, ya de por sí, rápida y abocetada de Sorolla se ve aún más remarcada en esta obra, donde el artista parece apresurar a sus pinceles, ansioso por captar ese momento fugitivo e íntimo de paz, en ese mar insólito de hierba verde que acoge a las figuras en su mullido frescor. (texto extraído de la Guía del Museo Sorolla)

domingo, 11 de febrero de 2018

San Juan Bautista (Martín Bernat)


Esta tabla de San Juan Bautista, obra de Martín Bernat, era la principal del antiguo retablo de la iglesia parroquial de la localidad oscense de Zaidín, y actualmente forma parte de la exposición permanente del Museo Diocesano de Lérida. El santo se representa de pie, vestido con túnica de piel de camello, cuya cabeza se ve en la parte inferior, y un manto rojo con vuelta verde y orla dorada. Con la mano izquierda señala el cordero con el estandarte de la Resurrección sobre un libro cerrado que sostiene en la derecha. En el segundo plano figura un paisaje bastante escarpado, como alusión a la dureza de la vida el santo en el desierto, aunque la vegetación parece poco apropiada para el mismo. Al fondo se ven las torres de una ciudad, mientras que en el ángulo inferior izquierdo aparece un conejo, tal vez como símbolo de la castidad. Hay constancia de que la obra estaba finalizada en 1493 y que en 1502 ya estaba colocado en el presbiterio de la iglesia el retablo mayor.


martes, 6 de febrero de 2018

San Sebastián (Juan de la Abadía “el Viejo”)


Esta tabla acompaña a la anterior que representa a San Miguel Arcángel en la exposición permanente del Museo Lázaro Galdiano de Madrid. Obras de Juan de Abadía “el Viejo”, proceden de la localidad oscense de Aniés, donde formaban parte de un retablo ubicado en su parroquial. Obra del último cuarto del siglo XV, en ésta se representa a San Sebastián como un joven elegantemente vestido, con gorra de media vuelta, jubón con cuello y puños de armiño sobre el que lleva una gruesa cadena dorada y un manto granate con vueltas ocres; el atuendo se completa con unas calzas rojas con borceguíes blancos y alcorques. Como alusión a su martirio, porta en la mano izquierda porta un arco y una flecha en la derecha. El Santo se ubica en un interior, ante un paño de brocado dorado y una galería de arcos rebajados que se abren a un paisaje lacustre con pequeñas colinas rodeadas en la base por vegetación, similares a las que aparecen en la tabla de San Miguel.