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jueves, 10 de julio de 2014
Retrato de María de Médicis (Antonio Van Dyck)
Este retrato que se expone en el Museo de la ciudad francesa de Lille, es una réplica del conservado en el Museo de Bellas Artes de Burdeos, pintado por Van Dyck en 1631 cuando la reina estaba exiliada en la ciudad de Amberes. A principios del siglo XVIII la pintura se alargó verticalmente mediante bandas a ambos lados de la tela, reduciendo de esta manera la altura; es posible que en origen el retrato fuese de cuerpo entero como el de Burdeos.
jueves, 12 de septiembre de 2013
miércoles, 3 de abril de 2013
lunes, 22 de octubre de 2012
Retrato de una dama genovesa y su hija (Antonio Van Dyck)
En este cuadro Van Dyck
representa a la señora a la izquierda de la composición, vestida con un amplio
traje negro y sentada en un sillón bajo un cortinaje rojo. Con esta entonación contrasta la figura
clara, plateada, de la muchacha que aparece al otro lado pulsando el teclado de
un instrumento en cuyo frontis se lee la inscripción “VIRTVTE GAVDET” alusiva
al placer filarmónico. El artista se ha situado en un punto de vista bajo, lo
cual de monumentalidad a la composición. El equilibrio del cuadro nace de la
oposición entre una masa oscura más extensa y una superficie clara más
restringida, que de esta manera quedan perfectamente compensadas puesto que lo
claro atrae más la mirada del espectador.
jueves, 28 de junio de 2012
Sileno ebrio (Antonio Van Dyck)
Antonio van Dyck fue un pintor
flamenco que se dedicó especialmente a la elaboración de retratos. Tras una
larga estancia en Italia, llegó a ser el primer pintor de corte en Inglaterra.
Es conocido por sus retratos de la nobleza genovesa y de Carlos I, rey de
Inglaterra, su familia y su corte. Su pintura, de elegancia relajada, influyó
en los retratistas ingleses como Peter Lely. Además del retrato, se ocupó de
temas bíblicos y mitológicos.
Este cuadro de Sileno ebrio está realizado con
extraordinaria fuga, luz plena y pincelada grande. Las figuras se aprietan
llenando por completo el espacio del lienzo, y la borrachera del obeso anciano
se expresa en una orgía de color, en las cálidas carnaciones realzadas por los
mantos rojos y azul, cuyas tonalidades son tan peculiares de Van Dyck. El
cuadro está firmado en el fondo del jarro que empina el borrachín situado
detrás con un monograma de las tres iniciales AVD del nombre del pintor
entrelazadas.
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