domingo, 17 de febrero de 2019

Virgen con el Niño (Rolan de Mois)


Obra atribuida a Rolan de Mois. María se representa sentada hasta la altura de las rodillas, vestida con ricos ropajes y un velo transparente cubriendo su largo cabello rubio. El Niño está de pie sobre sus rodillas desnudo. Ambos aproximan sus caras en actitud afectuosa. Destaca en el cuadro el delicado tratamiento de los plegados y de las pálidas carnaciones. La escena se enmarca en un fondo oscuro, únicamente interrumpido en el lado izquierdo por un pesado cortinaje. Alrededor del marco, en mayúsculas, se aprecia la siguiente leyenda: “MARIA MATER GRATIAE. MATER MISER / ICORDIE TU NOS AB HOSTE PROTEGE E HORA MORTE / SUSCIPE GLORIA TIBI DOMINE QUI NATU ES DE VIR / GINE CUM PATRE SANCTO SPIRITU IN SEMPITERNA SECULA(...)” (María, Madre de gracia, Madre de misericordia, protégenos Tú del enemigo, a la hora de la muerte, recibe la gloria para Ti del Señor, que nació de la Virgen, con el Santo espíritu del Padre (esté) por lo siglos de los siglos) (Texto extraído del catálogo en línea del Museo de Navarra, de cuya exposición permanente forma parte este cuadro)

lunes, 11 de febrero de 2019

Alfonso I el Batallador (Francisco Pradilla y Ortiz)


Francisco Pradilla pinta este cuadro en 1879, durante su estancia en Roma, por encargo del Ayuntamiento de Zaragoza. Representa al Batallador de pie sobre los altos del Castellar, con la vista hacia la ciudad del Ebro. Este cuadro sirvió de modelo para la elaboración de la estatua que se levanta en el Cabezo de Buenavista del Parque José Antonio Labordeta.


miércoles, 6 de febrero de 2019

Cristo crucificado de Pamplona (Juan de Ancheta)


En la capilla de San Juan Bautista de la Catedral de Pamplona podemos admirar el que está considerado como el mejor Cristo de Navarra, y uno de los mejores de España, realizado por Juan de Ancheta hacia 1577. En la talla destaca tanto la perfección anatómica, junto con los moratones que acentúan el realismo del castigo infringido, como la serenidad de la cara del Crucificado tras su muerte, de tal manera que parece representar el rostro del que ha vencido a la muerte. Como detalles a destacar, los pies de Cristo, donde se representa el dedo gordo separado del resto, algo propio de la reacción muscular ante la perforación del clavo y su afectación a los tendones. Por otro lado, el mechón de pelo que cae hacia adelante fuera de la corona de espinas, algo que resalta la singularidad de este Cristo sobre los demás. Una leyenda popular dice que cuando el mechón de pelo le llegue al pecho, se acabara el mundo.




jueves, 31 de enero de 2019

Calvario (Lucas Cranach -el Joven-)


Óleo sobre tabla que Cranach pinta en la primera mitad del siglo XVI, y que actualmente forma parte de la colección permanente del Museo Lázaro Galdiano de Madrid. Presiden la composición tres cruces, que destacan sobre un cielo borrascoso, casi negro, en la parte superior. A sus pies, un numeroso grupo de caballeros y lanzas, entre los que aparece la figura de un Cardenal. En la parte inferior, y en primer término a la izquierda, se representa al grupo de Santas Mujeres acompañadas de San Juan, mientras que a la derecha están los sayones disputándose las vestiduras de Jesús. (texto basado en la ficha de la web CERES)

jueves, 24 de enero de 2019

Nuestra Señora de Burnao (Burnao -Huesca-)


Talla en madera policromada de autor anónimo, datada en el siglo XIV, que representa a Nuestra Señora de Burnao. Cuando desapareció el barrio de Burnao de Jaca para construir la Ciudadela, la imagen se trasladó a la iglesia de San Pedro el Viejo de Huesca, pasando más tarde a formar parte de la exposición permanente del Museo Diocesano de Jaca. La Virgen se representa de pie sobre una pequeña peana. Para romper la frontalidad el cuerpo adopta una curvatura en forma de S, que viene dada por el adelantamiento de su pierna derecha. Sobre su brazo izquierdo está sentado el Niño, también en posición frontal. María viste una larga túnica de color rojo sobre la que cae un manto que se sujeta en la parte posterior de la cabeza. Como es habitual, es de color azul y parece recogerse en la parte izquierda de la Virgen cayendo en dos picos. Aunque a la imagen le falta uno de los pies, se observa perfectamente que irían calzados con zapatos de terminación puntiaguda. Es posible que sobre la cabeza portara una corona que no se ha conservado. El Niño se representa sin ropa de cintura para arriba, tapando sus piernas con un paño que cuelga formando pliegues, dejando al descubierto los dedos del pie izquierdo. (texto basado en la ficha de la web www.patrimonioculturadearagon.es)