viernes, 28 de octubre de 2011

Nuestra Señora del Salz (Zuera)


Cuenta la tradición que la Virgen se apareció sobre un árbol llamado salz a un caballero hospitalario que estaba orando a la orilla del río Gállego. Los monjes soldados recogieron la imagen y la trasladaron a su castillo donde empezaron a darle culto hasta que, junto al clero y pueblo de Zuera, le edificaron un santuario.
La imagen es de madera policromada de finales del siglo XII. Presenta las características propias de las tallas de finales del románico con la Virgen coronada sosteniendo al Niño en su regazo. Históricamente su cronología coincide con los últimos años de la Comunidad cisterciense de la ermita del Salz en el último cuarto del siglo XII. Actualmente la talla forma parte de la colección permanente del Museo Diocesano de Zaragoza.


miércoles, 26 de octubre de 2011

Retrato de Don Ramón de Pignatelli (Goya)


Este óleo sobre lienzo es una de las obras que más polémica levanta acerca de su autoría. Lo que sí es seguro es que hacia 1790 el Canal Imperial de Aragón encarga al pintor de Fuendetodos un retrato de cuerpo entero de Don Ramón de Pignatelli y Moncayo como homenaje al mayor impulsor de esta obra. En este año Goya escribe a su amigo Zapater notificándole que estaba pintando el retrato. A esta pintura se le pierde el rastro en la Guerra de la Independencia.
A los pies del retratado hay una cartela en la que se lee: “Retrato del Exc. Sr. D. Ramón de Pignatelli y Moncayo copia original de D. Francisco de Goya ejecutada por D. Narciso Lalana en Zaragoza año de 1821. Falleció dicho señor en la misma en el de 1793”. Este texto se corresponde con la anotación de pago que a este pintor hace el Canal Imperial de Aragón, y que figura en su Archivo: “A Dn. Narciso Lalana dos mil rs vn importe del retrato que ha egecutado del Sr. Dn. Ramón Pignatelli, protector que fue de estos Canales para reponer el que existía y se perdió en la pasada guerra: todo en virtud de orden del Sr. Diretor gral.”. Tanto la cartela como la anotación citadas han llevado a los historiadores del Arte a considerar el retrato una copia del original de Goya realizada por Narciso Lalana.


Por otra parte, los restauradores Teresa Grasa y Carlos Barboza que en 1984 llevaron a cabo una profunda restauración del cuadro opinan que se trata de la obra original de Goya, ya que se evidenció una magistral soltura de ejecución en las pinceladas subyacentes, muy lejos de la tosca técnica de Lalana. Esta peculiar característica ya se había visto en los murales de la Basílica del Pilar y en las de la Cartuja de Aula Dei. Las carnaciones dan una imagen radiográfica densa por la abundancia de blanco plomo en su composición. Se ven pinceladas densas, cortas, empastadas con tonos anaranjados, rosas, ocres, puntos de amarillo en negro, etc.. todo ello de técnica indudablemente goyesca.
Además, en la cartela a los pies del retratado se aprecia diferente caligrafía en la parte que identifica a don Ramón con el resto. Mediante aplicación de rayos X se comprobó que la parte de la inscripción que comienza por “copia de Lalana…” es de ejecución más reciente que el resto.
Todo lo expuesto no hace sino aumentar las dudas sobre su autoría que podría ser una copia de la obra de Goya o el retrato original del pintor de Fuendetodos enmascarado por una restauración de Lalana.

lunes, 24 de octubre de 2011

Virgen de la Sopeña (San Andrés del Congosto)


La imagen de la Virgen de la Sopeña es una pequeña talla de madera, policromada en origen y datada en el siglo XII. Hierática, presenta a la Virgen coronada y sedente con el Niño. Destacan sus grandes ojos almendrados.  Desaparecida del pueblo durante la pasada Guerra Civil, el cronista guadalajareño Francisco Layna Serrano la localizó entre los fondos del madrileño Instituto Valencia de Don Juan y consiguió su vuelta a la Diócesis seguntina.
Fue el soriano Juan Antonio Gaya Nuño quien estando como miliciano del batallón Numancia en San Andrés del Congosto, cuando sus compañeros se disponían a quemarla, se apoderó de la talla so pretexto de querer calentarse haciéndola ascuas en la lumbre de su alojamiento. De esta forma consiguió salvar la imagen depositándola más tarde en el Instituto Valencia de Don Juan, dirigido por Gómez Moreno, su maestro y amigo. Tal vez para proteger a Gaya es por lo que en los archivos de la Institución no figuran fechas de entrada ni de salida, ni donante ni circunstancias relativas a esta Virgen.  Gracias a la mediación de Layna la imagen pasó a la Catedral de Sigüenza,  y de allí al Museo Diocesano de la misma ciudad donde se expone actualmente.
En resumen, una historia preciosa con una talla románica como protagonista y símbolo de la reconciliación y muestra de alianzas al margen de tendencias políticas que llevaron al enfrentamiento durante la Guerra Civil a tantas personas buenas.

sábado, 22 de octubre de 2011

Virgen con el Niño (Gabriel Joly)


Entre 1526 y 1527 Gabriel Joly realiza esta talla en madera dorada y policromada como figura central del desaparecido retablo que Don Juan de Luján encargó para la capilla de su familia en la iglesia de Villafeliche. El retablo se concertó a lo “romano”, de traza renacentista y todo pintado, excepto esta talla de la titular para la que se estipuló que había de ser “una Nuestra Señora con un ninio de diez hasta doze anios que venga de fuera y con acotamiento salude a la Señora”. Formalmente la imagen se relaciona con los tipos franceses. Del policromado destaca el dorado de los cabellos y del manto de la Virgen.

viernes, 21 de octubre de 2011

George Lilanga


George Lilanga Di Nyama  (Tanzania 1934 -2005) es uno de los artistas más importantes del siglo XX a nivel mundial, un artesano que descubrió el arte de forma espontánea en su poblado tanzano. Escultor y pintor, en su obra se materializa la cosmovisión y la mitología de la cultura Makonde, presente en las danzas "mapiko" ejecutadas por infinidad de "Shetanis" o espíritus representativos de lo bueno y lo malo. Comenzó destacando como tallador en los primeros años 60 pero fue a principios de los 70 cuando se decantó por la pintura. El trabajo bidimensional le permitía la realización de muchos más Shetanis y llegar a más lugares en un afán de acercar su mensaje a todas las culturas. Más tarde combinará las dos disciplinas. En los años 70 trabajaba como guardia de noche en la Casa del Arte “Nyumba ya Sanaa”, un centro típico de África para el desarrollo del arte y la artesanía, donde empezó a mostrar su talento. El artista frecuentaba los círculos artísticos de la escuela. Tingatinga. En 1972 decidió dedicarse definitivamente a la pintura. Algunas de sus obras fueron presentadas en el Museo Nacional de Dar es Salaam en 1974. En 1978 participó en una exposición colectiva de artistas africanos en Washington DC


Lilanga comenzó una larga serie de exposiciones gracias al éxito creciente de sus obras en África, Europa, EE.UU., India y Japón. En la década de 1980 se dedicó casi exclusivamente a la pintura. Sus Shetani (figuras de espíritus del Africa Oriental) estuvieron representados en dos dimensiones sobre masonite y, más tarde sobre el Faesite , los paneles de bajo costo hechos de fibra de madera prensada y unida por un agente aglutinante usado con frecuencia en las viviendas pobres de África para los techos del ático y el aislamiento. En la década de 1990 sus obras se hicieron cada vez más grandes, en forma de lienzos de más de dos metros.