Navez pinta este cuadro durante
su estancia en Roma en 1820. Vemos en la obra la influencia de los pintores
italianos del quattrocento que se daba en un grupo de pintores alemanes
residentes en Roma en esa época. La idea del amor fraternal se traduce estéticamente
en la gracia de la línea depurada, la palidez de tonos y la atenuación del
modelado. Navez tampoco descuida el realismo de la representación que le había
inculcado su maestro que queda patente en los trajes.
martes, 12 de febrero de 2013
sábado, 9 de febrero de 2013
Llanto sobre Cristo muerto (Esteban Jordán)
Este interesante relieve fue
atribuido con acierto a Esteban Jordán por Juan Agapito y Revilla en 1915, al
contemplarlo incrustado en la parte inferior de un altar de la antigua iglesia
monástica de Nuestra Señora de Belén, ocupada entonces por la parroquia de San
Juan Bautista de Valladolid. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo se
perdió su pista. La obra tuvo que ser vendida y en 1933 era adquirida a un
particular vallisoletano para pasar a formar parte de las colecciones del
recién fundado Museo Nacional de Escultura.
Directamente relacionado con los
modelos de Esteban Jordán, el Llanto sobre Cristo muerto está concebido como un
bloque compacto y uniforme. Su concepto volumétrico muestra una sorprendente
idea de contemporaneidad, en el que la expresión se combina admirablemente con
una contención de los sentimientos, para hablar con elocuencia tanto de la
personalidad de su autor como de su tiempo. La posibilidad de plantear un
estudio comparativo con otras de sus esculturas documentadas acerca todavía más
la obra a sus trabajos. En el retablo mayor de la iglesia vallisoletana de la
Magdalena, que contrataba en 1571, un relieve del mismo tema y singular
configuración se colocó en el ático, bajo la representación del Calvario. Es
posible plantear que el que ha llegado hasta nosotros formara parte de un
retablo de menores proporciones y se dispusiera en el mismo lugar.
jueves, 7 de febrero de 2013
Virgen de la Leche (Lorenzo Zaragoza)
Tabla representando a la Virgen
de la Leche procedente de la Catedral de Albarracín, de la que habría pasado a
la iglesia de Santa María antes de ser adquirida por el coleccionista
barcelonés Luis Plandiura, y posteriormente por el Museo de Arte de Cataluña,
de cuya exposición permanente forma parte actualmente.
Presenta a la Virgen con el Niño
sentada en el suelo sobre un cojín, y rodeada por dos ángeles adorantes y cuatro
músicos que tocan un órgano portátil, una viola, un laúd y una guitarra
morisca. La música que interpretan representa la armonía y perfección celestes
y un modelo social caracterizado por la paz y el bienestar que debe imitarse en
la tierra.
martes, 5 de febrero de 2013
Virgen de San Gil (Iglesia de San Gil de Zaragoza)
Esta talla de la Virgen con el
Niño ha sido incorporada hace pocos días al patrimonio de la iglesia zaragozana
de San Gil. De procedencia desconocida, fue adquirida en una subasta, y tras su
restauración instalada en la antigua capilla bautismal del templo. Datada en el
siglo XII, se encuadra dentro de la tipología de Virgen del Manto, en la que la
Madre sujeta con una mano una punta de la prenda en actitud de arropar y
proteger a su Hijo.
Realizada en madera policromada,
destaca la expresividad de los ojos y de la boca de la Virgen. El color dorado
del manto es obra posterior, ya que en la restauración se ha constatado que
originalmente debía de ser verde azulado. La mano derecha sujeta una fruta que
parece una pera. El Niño se representa sentado en el regazo de su Madre,
bendiciendo con la mano derecha, que tuvo que ser repuesta en la restauración,
ya que la original se había perdido.
Para Domingo Buesa, que ha
realizado el primer estudio documentado de la pieza, “la imagen de Nuestra Señora de San Gil es una notable pieza de la
imaginería medieval, en la que podemos reconocer la acción de un escultor de
calidad, bien preparado y buen conocedor de las imágenes que se hacen en ese momento
de los finales de la tradición románica y de los inicios de la espiritualidad
gótica. Este escultor se movería seguramente por las tierras del noreste
hispano, en esa franja del mundo artístico que a finales del XII y principios
del XIII se van moviendo y trabajando por Navarra, por Aragón y, de manera muy
especial, por las tierras de las llanuras desde Huesca al Ebro”.
Etiquetas:
Iglesia de San Gil de Zaragoza,
románico,
virgenes románicas
domingo, 3 de febrero de 2013
María de Teresa de Madrazo y de Madrazo (Luis de Madrazo)
Luis de Madrazo pintó varios
retratos de su única hija. Este en concreto es el tercero, cuando María Teresa
debía de tener 9 o 10 años. Vestida totalmente de negro, está sentada en una
silla de brazos en un invernadero acompañada de un perro negro. La niña podría
ir de luto por el fallecimiento de Mariano Fortuny a finales de 1874, o por el
de Eugenia, mujer de su tío Raimundo en 1875. Se trata de una obra pintada a
modo de “tableautin” que recuerda, por el preciosismo, el retrato que Raimundo
pinta en Granada de María Luisa Fortuny. La ambientación de la estancia permite
suponer que se tratase de la Serre de Ramón de Errazu de París, donde trabajaba
Raimundo.
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