sábado, 16 de junio de 2012

San Jerónimo penitente (Colyn de Coter)

Colyn de Coter pinta este óleo hacia 1500 para la Cartuja de Aula Dei de Zaragoza. Se trata de un retrato de este Santo eremita realizado con gran delicadeza basado en “El Descendimiento de la Cruz” de Roger Van der Weyden. Aquí, el pintor simplifica el modelo que toma de José de Arimatea, de tal manera que San Jerónimo aparece con una frente alta y despejada recorrida por arrugas, ancha boca en forma de creciente lunar y barba bífida.


Podría tratarse de la representación más antigua conocida de San Jerónimo penitente de medio cuerpo de Flandes. Traduce a la perfección la selección de los detalles y de las calidades plásticas, la composición paisajística, con una alta línea del horizonte, ofrece una perspectiva idílica de un paisaje montañoso que nos aproxima a Italia. La presentación de los elementos que identifican al Santo en disposición de planos, recorta una figura avivada por unos tonos de fuertes contrastes, destacando el paño rojo alusivo a su condición de consejero del Papa de Damasco.

viernes, 15 de junio de 2012

El bautismo de Clovis (Jean Alaux)

Jean Alaux nació en Burdeos en 1786. Hijo de un pintor y segundo de cuatro hermanos, todos ellos pintores, recibió sus primeras lecciones de arte de su padre. Más tarde fue admitido en la Escuela de Bellas Artes de París en 1807. En 1815 ganó el Premio de Roma con su obra “Briseida llorando sobre el cuerpo de Patroclo”, escena inspirada en la Ilíada de Homero. De 1816 a 1820 fue pensionado de la Academia Francesa en Roma, de la que a partir de 1846 fue nombrado su director. Alaux murió en París el 2 de marzo de 1864.


En 1801 regresó a Francia donde pinto en 1825 este cuadro que representa “el bautismo de Clovis” (Clodoveo) y que actualmente se expone en el Museo de Bellas Artes de Reims. Clodoveo fue el primer rey que unió todas las tribus francas bajo un solo gobernante. También fue el primer rey católico de la Galia. Convertido al catolicismo por influencia de su esposa, fue bautizado por San Remigio en una pequeña iglesia en las cercanías de la abadía de Saint Remi en la misma ciudad de Reims, escena que plasma el cuadro de Alaux

miércoles, 13 de junio de 2012

Tabla de San Pedro (Museo del Cincuentenario de Bruselas –Bélgica-)

En el Museo del Cincuentenario de Bruselas se expone una tabla gótica, con la única reseña de que procede de España, dedicada a San Pedro. La tabla llegó al entonces Museo Real en 1887 a través de L. de Farcy que la había adquirido a un anticuario después de haber pasado por varias manos.
Aunque no se ha podido precisar con exactitud donde estuvo ubicada en origen, si que se sabe que procede de los territorios de la Corona de Aragón. Por sus aspectos formales la tabla se encuadra dentro del gótico lineal de tradición inglesa y se data en el primer tercio del siglo XIV, concretamente hacia 1328 o poco después. Se trata de una composición rectangular compuesta de un compartimiento central flanqueado por cuatro escenas a cada lado distribuidas en dos registros superpuestos. María Melero-Moneo, que la ha estudiado en profundidad, dice de su iconografía que se trata de un interesante y complejo programa propagandístico en defensa del papado de Avignon.


La tabla está rodeada por un marco en el que se conjugan estilizados elementos decorativos de tipo vegetal con escudos heráldicos con el señal de los reyes de la Corona de Aragón. Cada una de las escenas se rodea a su vez de un marco arquitectónico de carácter decorativo con una inscripción en latín en la parte superior que identifica el tema tratado, y un fondo plateado, surcado de incisiones en forma de hojas y flores.


Las escenas se leen de izquierda a derecha del espectador, completando primero el registro superior antes de pasar al inferior, y todos los compartimientos laterales antes que el central, que en cierto modo viene a ser una conclusión y síntesis del programa iconográfico. Esta tabla central presenta una efigie de San Pedro como obispo de Roma, o lo que es lo mismo, como primer pontífice romano.


En la primera escena se representa la discusión de San Pedro y Simón el Mago ante Tito en la que aparecen en primer plano las figuras de San Pedro y Tito entronizado; en un segundo plano lo hace Simón el Mago situado detrás del trono de Tito; finalmente, en el fondo se sitúa un soldado de la guardia de Tito.


En segundo lugar, la aparición de Cristo a San Pedro en Roma. En esta escena la composición está focalizada por la cabeza de Jesucristo que aparece en el ángulo superior derecho y se dirige hacia abajo, donde se contrapone a la figura de San Pedro, semiarrodillado y dirigido hacia arriba.


A continuación, la consagración de San Clemente como sucesor de San Pedro en la cátedra romana, sencilla composición con dos figuras de perfil oponiéndose a ambos lados de un eje central de simetría, lo cual implica también simplicidad espacial, aunque en este caso hay cierta ambigüedad motivada por la arquitectura del fondo, que en su parte baja puede integrar un interior como requiere el tema de la escena, pero que en la parte alta alude indirectamente a un espacio exterior por el campanario de una iglesia que allí aparece.


El último registro de la parte superior representa la llegada de San Pablo a Roma y el encuentro con San Pedro.  Se mantiene en esta escena el esquema simétrico y simple, además de la clara desproporción de las figuras respecto al fondo arquitectónico, a pesar de haberse modificado éste ampliando la arquitectura de forma un tanto forzada de manera que no hay un trazado claro del espacio arquitectónico, ya que el arco que nace en la columna del edificio del fondo no puede continuar con el arco trazado sobre la figura de San Pedro. Tampoco se terminó correctamente el perfil de la figura de San Pablo, que queda algo ambigua, puesto que la parte superior del cuerpo tiene disposición frontal, mientras que la cabeza y mitad inferior del cuerpo están colocados de perfil.


En el quinto registro, primero de la parte inferior, se representa la escena de la falsa decapitación de Simón el Mago. Aquí los personajes abarrotan el campo compositivo, determinando una cierta asfixia espacial y la ausencia de un campo real en el que estos personajes puedan moverse. De alguna manera sigue el esquema de la primera escena en algunos aspectos, como la postura de Nerón entronizado o el soldado de su guardia. Para conseguir sensación de profundidad se han colocado algunos personajes más elevados que otros, como el verdugo que se dispone a cortar la cabeza de Simón el Mago, colocado detrás de la figura de éste y más alto que el resto para situarlo en un plano más profundo.


En la sexta escena aparecen San Pedro y San Pablo desenmascaran a Simón el Mago ante Nerón. Aquí sí que se puede decir que se ha copiado el modelo del primer registro, aunque adolece, al igual que aquél, de un espacio real de carácter naturalista.


En la escena de la crucifixión de San Pedro hay un esquema piramidal con un claro componente simétrico, resuelto sin problemas y en el que se dispusieron dos planos: el primero con San Pedro y los dos verdugos que sujetan sus manos a la cruz, y el segundo con los dos verdugos que sujetan los pies a la zona alta de aquélla.


La última escena o entierro de San Pedro es una de las más complejas e cuanto al esquema compositivo. El primer plano está integrado por el féretro con el cuerpo muerto del Apóstol y sendos personajes situados a la cabeza y pies del difundo. En el segundo plano se disponen el oficiante de los funerales y los dos acólitos que le ayudan en la liturgia y que llevan la cruz y el cirio.


Los textos de este post se han extraído del trabajo de Marisa Melero-Moneo “La tabla de San Pedro del Museo Real de Bruselas. Nuevas aportaciones al estudio de la pintura del gótico lineal catalano-aragonés”, disponible en Internet para su lectura o descarga en pdf: http://ddd.uab.cat/pub/locus/11359722n3p25.pdf


martes, 12 de junio de 2012

Tabla de la Virgen de la Misericordia de Blancas (Teruel)

Bonanat Zaortiga fue uno de los representantes más destacados del gótico internacional en Aragón. La Virgen de la Misericordia protege con su manto a los seres humanos de las flechas que simbolizan los males más temidos en la Europa de la baja Edad Media, la peste, entendida frecuentemente como castigo por los pecados de la humanidad.  En su pintura destaca la elegancia de los personajes, con abundantes cabelleras rizadas, figuras alargadas y rostros dulces de carnaciones pálidas y belleza idealizada.


Para la ermita de la Virgen de la Carrasca de la localidad turolense de Blancas realizó el retablo mayor cuya tabla central se conserva en el Museo de Arte de Cataluña. 


La Virgen de la Misericordia, como también se conoce a la Virgen de la Carrasca, cobija bajo su manto a una multitud de personajes de variada edad y condición, entre los que podemos encontrar tanto laicos como religiosos. Su manto, que sostienen dos ángeles, protege a los seres humanos de las cinco flechas que han caído del cielo, y que simbolizan a la peste, uno de los males más temidos y extendidos en la Europa de la Baja Edad Media, entendida con frecuencia como castigo divino por los pecados de la humanidad.


Según la tradición, la Virgen se apareció a un pastor de la localidad entre las ramas de una frondosa carrasca, lo que motivó que el pueblo levantase un santuario en ese mismo lugar. Zaortiga incluye en la parte inferior izquierda de la composición una carrasca o pequeña encina como referencia al origen de esta devoción mariana.

domingo, 10 de junio de 2012

Relieve de marfil con representaciones religiosas I (Museo del Cincuentenario de Bruselas –Bélgica-)

Este relieve de marfil, con el que inicio una serie de post sobre este tema, forma parte de la exposición permanente del Museo del Cincuentenario de Bruselas, donde podemos ver una interesante colección de los mismos, todos con temática religiosa y realizados en Francia, sobre todo en París, durante el siglo XIV.


En el que nos ocupa aparecen dos escenas. La de la izquierda representa a la Virgen María entre los Santos Pedro y Pablo.


En la de la derecha, un Calvario con María y San Juan como figuras principales a ambos lados de Cristo crucificado.