martes, 8 de noviembre de 2011

Virgen de Cirujeda (Guadalajara)


La talla de la Virgen de Cirujeda es románica de transición al gótico, aunque por sus rasgos arcaizantes parece anterior. Representa a la Virgen María en posición sedente con el Niño sentado en su rodilla izquierda. Al parecer fue realizada como figura central de un retablo, ya que la parte trasera apenas se trató y además está ahuecada. Algunos de sus rasgos faciales, sobre todo la nariz picuda, le confieren una clara influencia occitana.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Pila bautismal de Esplegares (Guadalajara)


La pila bautismal románica de la parroquial de la pequeña localidad de Esplegares es una de las más interesantes de la provincia. La copa apoya en una basa formada por cinco columnas cilíndricas, de mayor diámetro la central, que no llegan a tocarse. La copa presenta una interesante decoración dividida en dos bandas, la inferior a base de gallones recercados de escaso relieve y la superior con motivos vegetales y del bestiario.
El programa iconográfico de esta zona es sencillo a la par que llamativo, sobre todo por la escasez de pilas decoradas en la zona.  Por un lado se representa un ave, que parece ser una cigüeña, picoteando una gran flor hexapétala que podría ser una representación del sol, mientras que bajo su pico una pequeña planta en flor parece querer elevarse hacia el cielo en busca de Dios, posible representación del alma que anhela la resurrección (ave=alma, florón=sol=resurrección, planta en flor=se eleva hacia Dios).


Una segunda cigüeña aparece combatiendo con dos grandes serpientes de cuerpos escamados y colas enroscadas, clara representación en el románico de la lucha entre el bien y el mal. La decoración se completa con otros dos grandes florones hexapétalos y un cuadrúpedo junto al cual queda un amplio espacio liso, lo que hace pensar en que la decoración quedó incompleto por alguna razón, posiblemente económica.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Francisco Pradilla (Autorretrato)


Francisco Pradilla, considerado en su época el mejor artista español tanto en Europa como en América, realiza este autorretrato en 1887, cuando tenía 39 años, etapa difícil de su vida, ya que a la muerte de su hija Isabel y a su delicado estado de salud, se unió una complicada situación económica. El pintor se presenta ataviado con la vestidura que le caracterizaba y sujetando la paleta en la mano derecha. Destaca la profunda mirada que parece clavarse en el espectador. A base de una pincelada suelta gruesa y segura, con trazos cortos, consigue un perfecto modelado del rostro. En este cuadro Pradilla experimenta con los colores resinosos industriales, y así lo hace saber en la inscripción que hay en el lienzo: “Estudio-prueba de colores resinosos Mussini-Farbe hecho el A. 1887”.

martes, 1 de noviembre de 2011

Adriaan van Wezel


 
Adriaen van Wezel fue uno de los escultores más importantes del norte de Holanda en el siglo XV. Nació en 1417 en Utrecht donde vivió y trabajó toda su vida, siendo elegido varias veces para el Consejo de la Ciudad. En 1481 fue nombrado capitán de uno de sus distritos. Murió en 1499.
Entre sus obras destacan el altar mayor de Santa María de la Corte de Utrech realizado en 1471 y el de la capilla de la Virgen María en la Catedral de san Juan en s-Hertogenbosch (Bolduque). En 1484 es comisionado para realizar el retablo del altar mayor de la iglesia nueva de Delft para el que tomó como modelo el de Santa María de Utrecht. Entre 1489 y 1490 esculpió los siete grupos de la predela del altar mayor de la Catedral de esta ciudad.
 La fotografía superior es un fragmento del epitafio de un canónigo. Esculpido en piedra blanca policromada fue parcialmente restaurada ya que presentaba varios desperfectos, algunos de los cuales todavía son apreciables. Actualmente forma parte de la colección permanente del Museo de Arte e Historia de Bruselas.

domingo, 30 de octubre de 2011

Nuestra Señora del Coro (Damián Forment)


La escultura de Nuestra Señora del Coro la realizó Forment para el Convento de Carmelitas Descalzas de Santa Teresa, vulgo “Las Fecetas” de Zaragoza. Se conoce con este nombre por su ubicación original en el coro de la iglesia conventual. Se trata de una imagen de alabastro de una gran finura policromado y dorado. Representa a la Virgen en busto de medio cuerpo con el Niño recostado sobre dos cojines tomando con su mano el dedo índice de su madre. El padre Faci dice en su descripción de la escultura que hace en 1739 que María ofrecía al Niño unas flores, y ya entonces hacía referencia al mellado de la barbilla de la Virgen que se repuso más tarde, algo fácilmente apreciable. De su policromado original conserva resto de pan de oro en el cabello de la Virgen. El resto es producto de un repolicromado realizado en el siglo XVIII al que corresponde el rojo de labios, los ojos y las florecillas que salpican las vestiduras de María.
Tanto la forma de esculpir las cabezas, como las ondas del cabello y la caída de los rizos nos remiten a modelos ya empleados por Forment en el retablo mayor del Pilar. Por otra parte, la composición tiene parentesco con la Virgen con el Niño de Siena, obra de Benedetto da Maiano