Esta obra atribuida a Gérard David,
también conocida como Virgen del Castillo, representa a la Virgen María de
medio cuerpo en posición sedente, sosteniendo al Niño Jesús, recreando la
tradicional escena votiva de la “lactatis”. La frontal proximidad de los
modelos acentúa el lenguaje directo de los personajes y el tono monumental de
la composición, a pesar del reducido formato del cuadro (44 cm x 31 cm sin
marco). Una hilera de árboles de copas bajas y densas, recortadas en declives
sinuosos actúa de bambalina decorativa en este escenario natural, dominado por
una amplia estructura palaciega de formas sólidas y rotundas, perfectamente
integrada en el paisaje; una alta llanura de perfil semicircular ocupa el
registro izquierdo y muestra un asiento semiurbano poblado de caseríos, de
cobertura cónica y fachadas nórdicas. Un tapiz de hojarascas menudas y tupidas
enmarca, con acentos verticales, los primeros planos. En esta enredadera de
formas vegetales surgen rotundos en colorido y formas decorativas ramilletes de
lirios, símbolos de pureza, y de rosas. (texto extraído del catálogo online
del Museo Lázaro Galdiano, de cuya exposición permanente forma parte)
viernes, 8 de mayo de 2020
lunes, 27 de abril de 2020
El Juicio Final (Jan Provoost)
Esta obra es una copia que
Provoost hace de la que había pintado unos años antes para la Cámara del
Consejo del Ayuntamiento de Brujas, y que se colocó en la misma como recuerdo
al magistrado de su deber de impartir justicia. La diferencia estriba en que,
en el original de 1550, intervino también Pieter Porbous que realizó la escena
del infierno, y que Provoost adaptó a su estilo en la copia. El cuadro permaneció
en el lugar hasta que fue retirado en 1956, cuatrocientos años después.
Un rayo dorado, apenas
perceptible, conecta el ojo derecho de Cristo con los elegidos que van a entrar
en el paraíso, mientras que en la mano izquierda porta la tradicional espada
del juicio justo. En la parte inferior, los elegidos resucitados van vestidos
con túnicas blancas que les proporciona un ángel cuando van llegando en barco a
las puestas del cielo. A ambos lados de Cristo se sitúan María y Juan el Bautista
como defensores regulares. Entre los personajes que aparecen al lado de María
se pueden identificar a San Pedro (llave), San Pablo (espada), San Mauricio
(bandera con cruces) y Santa Catalina (rueda y espada). Al lado del Bautista, el
rey David (arpa) y Moises (tablas de la ley). Aunque la descripción que hace
Provoost del Juicio Final es relativamente fiel al texto del Apocalipsis, el
pintor hace su propia versión de algunas escenas, como la representación de
diferentes puertas celestiales y al infierno. La huida de los condenados está
simbolizada en un carro del clero apóstata rodeado de figuras monstruosas. (texto
basado en el que figura en el catálogo en línea del Gruuthusemuseum de Brujas,
de cuya exposición permanente forma parte)
martes, 7 de abril de 2020
Mater Purissima (Edmond van Hove)
En esta obra, van Hove nos
presenta a la Virgen sentada con el niño Jesús en su regazo sobre el fondo del
paisaje de un pueblo. A la derecha hay tres lirios blancos, símbolo de la virginidad
de María, mientras que en la esquina inferior izquierda una rosa descansa sobre
un libro, tal vez un ejemplar de la Biblia. Es posible que la flor quiera
representar la pasión que Jesús tendrá que sufrir al final de su vida. El
pintor presenta su Maer Purissima en un entorno conocido, ya que las dos columnas
de la izquierda se pueden identificar con las del hall de la entrada de su casa
en Amberes. Se completa la escena con un ángel en la parte izquierda que está
metiendo un lirio blanco en un florero de color azul. (texto basado en el
que figura en el catálogo en línea del Gruuthusemuseum de Brujas, de cuya
exposición permanente forma parte)
jueves, 26 de marzo de 2020
Leyenda de San Roque (Bernard Van Orley)
En esta obra de la primera mitad
del siglo XVI, Bernard Van Orley representa algunos de los episodios de la vida
de San Roque. Dispuestos en diagonal, en la parte inferior aparece repartiendo
las propiedades que heredó de sus padres entre los pobres y se prepara para
dirigirse a Italia. A la izquierda del espectador, un sirviente tiene
preparados el abrigo, el bastón y el sombrero de peregrino. En el centro del
cuadro, a la derecha, San Roque es recibido y bendecido por el Papa, para
continuar después con su peregrinación. En la parte superior se representa al Santo
en su retiro tras contraer la peste, donde es alimentado por el perro del rico
Gothard Palastrelli, quien le visita por curiosidad y renuncia a sus riquezas. Por
último, en lo más alto de la pintura aparece en prisión, cuando tras su regreso
a su ciudad natal, Montpellier, es encarcelado por su tío. (texto basado en el
que figura en el catálogo en línea del Gruuthusemuseum de Brujas, de cuya
exposición permanente forma parte)
viernes, 13 de marzo de 2020
Pinturas murales de la ermita de San Juan Bautista (Ruesta -Zaragoza-)
En el Museo Diocesano de Jaca se expone
el conjunto de pinturas murales del siglo XII que decoraban el ábside de la
ermita de San Juan Bautista del pueblo de Ruesta que- aunque perteneciente a la
provincia de Zaragoza. se engloba en la Diócesis jacetana. La obra no está
completa ya que presenta varios espacios donde se ha perdido la policromía,
especialmente en el lado izquierdo que fue el más afectado por las humedades.
La bóveda está presidida por el
Pantocrátor, con Cristo en Majestad en posición sedente inscrito en una
mandorla, sosteniendo el libro sagrado con la mano izquierda y en posición de
bendecir la derecha. En el interior de la almendra mística hay también siete vasijas
en alusión a las siete lámparas del Apocalipsis. A ambos lados de su zona
inferior aparecen sendos árboles, el de la izquierda del espectador con aspecto
marchito y el de la derecha florido. Flanquean al Pantocrátor cuatro medallones
con las figuras de los evangelistas y sus símbolos. En el ángulo superior
derecho San Juan con el águila; debajo San Lucas y el toro; en el lado superior
izquierdo San Mateo con un hombre alado, y debajo el resto de otro medallón
parcialmente perdido que correspondería a San Marcos acompañado de la figura de
un león. En el extremo derecho de la bóveda se representa a un serafín, ángel
con tres pares de alas repletas de ojos.
Separa la zona de la bóveda de
los muros una greca con decoración geométrica. Esta parte está ocupada por dos
escenas que a ambos lados de una ventana central con decoración de casetones. A
la izquierda del hemiciclo absidial se representa un Calvario que está en muy
mal estado de conservación, y a la derecha las figuras de seis apóstoles, de
los que solamente los dos de la izquierda pueden ser identificados como Simón y
Judas por las inscripciones que figuran sobre sus cabezas. Bajo la ventana hay
un Crismón trinitario de formato cuadrado. Da paso a la zona absidial un gran
arco triunfal de medio punto ornamentado con temática vegetal. En la jamba
derecha aparece San Pedro y en la enjuta del mismo lado un pavo real.
Destaca en el conjunto un claro
predominio del dibujo a base de líneas gruesas, la aplicación de colores
planos, la inexpresividad de los personajes y la bidimensionalidad. (texto
basado en el que figura en el catálogo online del Museo Diocesano de Jaca)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)















