viernes, 6 de julio de 2012

El empadronamiento de Belén (Pieter Brueghel el Viejo)

Esta obra es una de las más características de Pieter Brueghel el Viejo. Se representa la llegada de José y María a Belén para inscribirse en el censo ordenado por el emperador Augusto, quienes ante la gran afluencia de forasteros a la ciudad, no encuentran posada.
Este tema pierde totalmente su carácter sacro en el cuadro de Brueghel, quien no solamente prescinde de cualquier convencionalismo tradicional en la pintura religiosa, sino que traspone la escena de una localidad de Palestina a una aldea flamenca cubierta de nieve, con sus características casas de empinadas techumbres, fachadas en escalera, e incluso, una iglesia con su campanario. Hasta la indumentaria del amplio espectro de figuras que configuran una multitud de escenas de género, es la propia de los aldeanos del siglo XVI, nada que ver con la de los judíos de la antigüedad.


 Hay que observar detenidamente el cuadro para encontrar a José y María que, sin ningún atributo externo ni símbolo que los diferencie del resto, aparecen en la parte más próxima y casi central de la composición. María se representa montada en un burro de cuyo ramal tira un hombre encorvado, José, llevando al lado un buey que acompañará el nacimiento del Niño en el establo.


Enseguida se adivina que no van a encontrar alojamiento, porque una multitud se agolpa a la puerta de la típica posada, puesta bajo la enseña de la Corona Verde. Aquí y allá numerosas personas se afanan cargando leña, acarreando fardos, construyendo una cabaña, guisando, patinando, o simplemente charlando. En resumen, se trata de todo un mundo rural captado con observación certera y con enternecido humor.

2 comentarios:

  1. muy útil esta pagina, gracias me ayudó mucho;)

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  2. Me ha sido muy util, esta muy bien explicado, espero que sigas asi y esto llegara muy lejos.

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