sábado, 30 de junio de 2012

La cocinera (Pieter Aertsen)

Pieter Aertsen, fue un pintor neerlandés activo entre Amberes y Ámsterdam en el siglo XVI. Conocido por su altura como Lange Pier (Pedrito el largo), fue junto con su sobrino Joachim Beuckelaer uno de los primeros pintores de bodegones o naturalezas muertas, aunque también tocó otros temas como las escenas religiosas que fueron su primera producción.


Más tarde, en las pinturas de Aertsen fue ganando protagonismo un elemento hasta entonces considerado secundario: los accesorios que ayudaban a ambientar los espacios, como mobiliario, enseres cotidianos, y especialmente comestibles, animales y vajillas de cerámica y metal. Su habilidad técnica le permitió plasmar estos objetos con asombrosa fidelidad, y a medida que alcanzaba el éxito comercial, Aertsen insistió en dicha faceta. Para ello, eligió temas bíblicos y cultos que propiciasen la inclusión del bodegón, y fue desplazando el argumento a un plano secundario, destinando el protagonismo a los objetos en primer término. De esta forma, dignificó el bodegón como especialidad artística, hasta entonces considerado propio de pintores imitativos sin inventiva. Estos «bodegones a lo divino» influyeron de manera determinante en Velázquez, ya que algunos de ellos fueron llevados a Sevilla (Asunción de la Virgen, Museo de Bellas Artes de Sevilla) por comerciantes flamencos


En este cuadro de "La Cocinera", el pintor presenta a una mujer robusta y arrogante que se dispone a preparar una gran comida. Ya ha ensartado un ave, una pierna de res y otra pieza, que puede ser un cochinillo, en el espetón de hierro, mientras dispone también las verduras que han de acompañar a esos manjares. El lugar donde se prepara el banquete tiene aspecto señorial. La estampa, de un gozoso epicureísmo que ahora se atreve a introducirse en el arte, es una exaltación de la buena vida y del placer cotidiano. Pictóricamente la obra significa un decidido avance hacia la representación de volúmenes y de calidades. También hacia una composición libre y asimétrica, que aquí se resuelve trazando dos líneas oblicuas dominantes que se cruzan en un aspa de brazos muy desiguales.

jueves, 28 de junio de 2012

Sileno ebrio (Antonio Van Dyck)

Antonio van Dyck fue un pintor flamenco que se dedicó especialmente a la elaboración de retratos. Tras una larga estancia en Italia, llegó a ser el primer pintor de corte en Inglaterra. Es conocido por sus retratos de la nobleza genovesa y de Carlos I, rey de Inglaterra, su familia y su corte. Su pintura, de elegancia relajada, influyó en los retratistas ingleses como Peter Lely. Además del retrato, se ocupó de temas bíblicos y mitológicos.


 Este cuadro de Sileno ebrio está realizado con extraordinaria fuga, luz plena y pincelada grande. Las figuras se aprietan llenando por completo el espacio del lienzo, y la borrachera del obeso anciano se expresa en una orgía de color, en las cálidas carnaciones realzadas por los mantos rojos y azul, cuyas tonalidades son tan peculiares de Van Dyck. El cuadro está firmado en el fondo del jarro que empina el borrachín situado detrás con un monograma de las tres iniciales AVD del nombre del pintor entrelazadas.

miércoles, 27 de junio de 2012

Consagración de San Luis Gonzaga como patrono de la juventud (Francisco de Goya)

Goya realiza esta obra para la iglesia jesuita de Santa María del Pilar de Calatayud, actualmente llamada de San Juan el Real. Tras la expulsión de los jesuitas de España en 1767, la pintura pasaría a la ermita de la Virgen de Jaraba, donde se encontró en 1985.


El cuadro simboliza la consagración de San Luis Gonzaga como patrón de la juventud, y ensalza la orden jesuita. Representa al papa Benedicto XIII, que alecciona a unos jóvenes poniendo al santo italiano como ejemplo, tal y como muestran las palabras en latín de una filacteria que sale de la boca del pontífice: “INSPICE, ET FAC SECUNDUM EXEMPLAR” (Fíjate, y sigue su ejemplo). Al fondo se figura un motivo historiado que recuerda el traslado de los restos del santo a la iglesia de San Ignacio. Arriba, señalado por el dedo del papa, aparece San Luis en gloria con vestiduras jesuíticas tenido por ángeles y llevando un ramo de azucenas que aluden a la pureza. En el margen inferior una cartela, posteriormente recubierta de blanco, rezaba: “S. ALOYSIUS GONZA. J. A. SS. P. BENEDICTO BONUS EL EXEMPLA”. Todo el cuadro se divide en planos superiores e inferiores que representan lo divino y lo humano.


Se trata de una obra de juventud de Francisco de Goya, lo que se aprecia en la falta de destreza en el dibujo de alguna de las figuras, el cuidado de la pincelada y la concepción barroca del enlace entre los temas. Además, los personajes de la zona inferior del lienzo presentan unas posturas extrañas y aparatosas. A pesar de ello, la pintura anuncia la capacidad expresiva del maestro aragonés por el uso de la pincelada suelta y una excepcional libertad en el tratamiento del color.

lunes, 25 de junio de 2012

Autorretrato (Mariano Barbasán)

Barbasán pinta este retrato suyo de busto en 1887, cuando contaba veintitrés años, en Madrid donde residía desde principios de año acompañando a su hermano en su nuevo destino militar. El cuadro, realizado dos años antes de su partida a Italia, muestra las enseñanzas aprendidas en la Escuela de Bellas Artes de Valencia.


Se trata de una composición de corte académico, que representa a un joven de pelo moreno y bigote engomado, ataviado con traje negro con cuello duro y blanco que evoca la moda del siglo XVII. De semblante serio muestra su perfil derecho, quedando el otro lado sumido en la oscuridad, y aunque el cuerpo está ligeramente girado, su mirada se dirige hacia el espectador. De pincelada muy empastada y oscureciendo los fondos, centra la atención el rostro resaltando las carnaciones por medio de juegos de luces y sombras.

viernes, 22 de junio de 2012

Relicarios de Carlomagno en la Capilla Palatina de Aquisgrán (Aachen –Alemania)

Formando parte del tesoro de la Catedral de Aquisgrán, actual Aachen, podemos contemplar dos espléndidos relicarios de Carlomagno.


El primero es un brazo-relicario datado en 1481 en Lyon.


El segundo se trata de un espectacular busto-relicario, obra de 1349 en Aachen. La corona se hizo en el mismo año, posiblemente en la ciudad de Praga.