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miércoles, 18 de mayo de 2016

San Vicente Mártir (Bernardo de Arás)


Al igual que el Calvario del post anterior sobre Bernardo de Arás, también esta tabla representando a San Vicente Mártir proviene de la Iglesia del Hospital de Nuestra Señora de la Esperanza, San Lorenzo y San Vicente de Huesca, y se conserva en el Museo de la capital oscense.
El Santo se represente de pie sobre un edículo de rica mazonería tallada con decoración gótica, cuyo fondo está decorado con un paño de brocado. En las cuatro hornacinas laterales y bajo doseletes van cuatro ángeles que portan los atributos de su martirio: el ecúleo o cruz en aspa, los garfios de hierro, la rueda de molino y los látigos o flagelos. Los ángeles visten túnica o túnica y manto. Según Bertaux esta forma de representar a un santo en edículo, rodeado de ángeles o figuras alegóricas es una particularidad en Aragón, teniendo ejemplos de ello.
San Vicente viste alba talar y dalmática en negro con fondo de oro picado y rayado esgrafiado, ribeteada en oro y con labores de gofrado, cuyos temas se repiten simétricamente, abierta por los lados; el alba cae a sus pies en angulosos y quebrados pliegues, en la parte inferior se abre una superficie de brocado en consonancia con la característica decoración eclesiástica aragonesa. Lleva manípulo rojo y porta la palma de martirio y un evangeliario como atributo diaconal. Se le representa como un joven imberbe destacando la finura de sus manos y la expresión de su rostro.

jueves, 24 de marzo de 2016

El Calvario (Bernardo de Arás)


Documentado entre 1433 y 1472, Bernardo de Arás, conocido anteriormente como Maestro de Pompién, realizó varias obras para diversas iglesias de Huesca capital y provincia. Este Calvario en concreto lo pinto para la iglesia del Hospital de Nuestra Señora de la Esperanza, San Lorenzo y San Vicente de Huesca.
En el centro de la escena se representa a Cristo crucificado con María Magdalena abrazada a sus pies; a la izquierda, Gestas, el mal ladrón, y a la derecha Dimas, el buen ladrón, ambos plasmados con vida y en posturas forzadas. Alrededor de la cruz se distribuyen varios grupos de personas. A la izquierda del espectador la Virgen acompañada de San Juan, María de Cleofás y María la de Santiago. A la derecha se desarrolla el episodio del sorteo de la capa de Cristo. Se completa el repertorio con varias personas anónimas como simples asistentes. El fondo lo ocupa un paisaje de caminos, arbolados, colinas y varias construcciones que parecen indicar una ciudad y varias iglesias o ermitas. Las figuras presentan variedad de tipos en fisonomía, indumentaria y expresividad. Una activa relación se establece entre los miembros de cada grupo formando parte de un espacio unitario que el artista dispone con habilidad.