Este cuadro corresponde a la
tabla central de un retablo dedicado a la Virgen María que Blasco de Grañén
realizó para el convento de San Francisco de Tarazona. Representa a la Virgen entronizada
con el niño Jesús sentado sobre su rodilla izquierda, acompañados de cinco
ángeles músicos que ocupan la zona lateral y superior del trono, reservándose
la parte baja para el retrato del donante, su escudo sostenido por un ángel y
una inscripción conmemorativa en el centro que señala el su nombre y la fecha
de realización: “Este retaulo fizo fazer
el muy honorable moss spe /randeu de sancta fe cavallero a honor e reverencia/
de la gl(or)iosa uirgen maria el qual fue fecho en el / anyo de mil
quatrocientos treinta et neue”. De los cuatro ángeles, tres tañen
instrumentos, un arpa de mano, una flauta y una mandora, mientras que el
cuarto, que asoma en la zona de arriba, hace ademán de leer en el libro que
sostiene en las manos. En la zona izquierda de la parte inferior del observador
se encuentra arrodillado en actitud orante Sperandeu de Santa Fe, ataviado como
caballero, según la moda del momento. Como corresponde a la obra de Blasco de
Grañén, los colores son vivos, con predominio del azul, el rojo y el verde,
aunque con prevalencia del oro empleado en el fondo, en los nimbos de los
personajes sagrados y en el borde del manto de la Virgen. (texto extraído del catálogo on-line del Museo Lázaro Galdeano, donde se
expone este cuadro)
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martes, 14 de mayo de 2019
jueves, 1 de marzo de 2018
Caja sepulcral de Doña Isabel de Aragón y Monferrato (Blasco de Grañén)
Hacia 1434 Blasco de Grañén realizó para el Monasterio de Sijena la urna sepulcral de la priora Doña Isabel de Aragón y Monferrato. Este ataúd de madera es el más antiguo de los cuatro que se conservan (tres ahora en el Monasterio y el cuarto en el Museo de Zaragoza), y forma parte del conjunto de piezas que fueron reintegradas al Monasterio oscense procedentes del Museo Diocesano y Comarcal de Lérida, donde se encontraban en depósito (las fotografías que acompaño corresponden a su antigua ubicación en el museo ilerdense). Blasco de Grañén representa a la difunta en posición yacente sobre una de las tapas, con las manos cruzadas sobre la cintura, vestida con el hábito de la Orden de San Juan y con un rosario de tres vueltas alrededor del cuello. Los pies y la cabeza apoyan en cojines de brocado y le acompaña en la zona de los pies otra religiosa del Monasterio leyendo en un libro, al modo de los dolientes que aparecen en los sepulcros monumentales de la época. El estilo característico y elegante del pintor se aprecia en los pliegues de la toca y mangas del hábito, así como en las finas y demacradas manos donde parece que ha querido representar algo del rigor de la muerte.
En el frente de la caja, sobre fondo de brocado, tres escudos en losange con motivos heráldicos de la finada y del Monasterio.
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Blasco de Grañén,
Monasterio de Sigena
viernes, 22 de agosto de 2014
San Miguel Arcángel (Blasco de Grañén)
Pintura sobre tabla al temple, obra de Blasco de Grañén, que actualmente se expone en el Museo de Arte de Cataluña, donde llegó en 1976 como donación de doña Pilar Rabal Rabal en memoria de su esposo don Pedro Fontana Almeda. De procedencia desconocida, sus medidas hacen pensar que formaba parte, bien de un retablo de triple advocación, bien de uno de pequeñas dimensiones del que sería la tabla central.
domingo, 20 de julio de 2014
Nacimiento de la Virgen María (Taller de Blasco de Grañén)
Esta tabla formaba parte de un retablo de origen desconocido del que se conservan varias más desperdigadas por diversas colecciones, aunque el conjunto de todas ellas no completa el retablo. El taller de Blasco de Grañén se caracteriza por los detalles anecdóticos que introduce en el relato de las escenas, y así, en este caso vemos como se plasma de forma entrañable el quehacer que se origina con ocasión de un nacimiento: la gallina para la reposición de la parturienta, los pañales calientes para el recién nacido, etc., todo bajo la supervisión de la mujer que parece ser la comadrona. La escena se desarrolla en un dormitorio acomodado del siglo XV.
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