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viernes, 18 de noviembre de 2011

Monasterio de San Francisco (Oviedo)

El que fuere Monasterio de San Francisco fue fundado en Oviedo en el siglo XIII por Fr. Pedro, conocido como “El Compadre” por ser compañero de San Francisco de Asís. Poco se sabe de esta primera construcción, no así de las sucesivas ampliaciones y reformas que se llevaron a cabo en los siglos siguientes.  Así parece ser que la primera afectaría a la capilla mayor y crucero que realizó el maestre Calatrava Gonzalo Martínez de Oviedo.  En 1487 Don Alfonso de Valdecarzana, Gobernador de Asturias, reedificó la iglesia. En el mismo siglo XV se adosó la capilla de los Argüelles en el brazo izquierdo del crucero, a la que posteriormente seguirían otras.
De las fuentes que han llegado a nuestros días podemos deducir que la iglesia del Convento tenía planta de cruz latina con la capilla mayor, las dos colaterales, de menor altura, y el crucero en estilo gótico. En el ábside de planta poligonal de siete lados abrían cinco ventanas apuntadas y tenía contrafuertes escalonados al estilo de las iglesias franciscanas. Se abovedaba el templo con arcos torales que apeaban en machones sobre columnas con capiteles ricamente decorados.


En el siglo XIX, tras la desamortización de Mendizábal, el edificio cambia su función religiosa por la de beneficencia acogiendo el que sería primer Hospital General de Asturias. Los diversos hospitales que había en la Ciudad resultaban insuficientes desde hacía tiempo, habiéndose proyectado ya en el siglo XVI su reunificación en uno solo. Este hospital único comenzó a funcionar en 1837 en las dependencias del convento franciscano. Unos años después fue declarado provincial y pasó a depender de la Diputación Provincial de Oviedo. Según recoge F. Canella, para su instalación se hicieron obras de adecuación del ex-convento que quedó conformado por 8 salas para hombres, 5 para mujeres, galería de baños, salas de autopsia y depósito, cocina, lavadero, estufa para desinfección de ropas, jardín y huerta. Contaba con un Director, personal administrativo, dos capellanes, seis médicos, siete practicantes, dieciocho hermanas de la Caridad, un farmacéutico, dos ayudantes y trece enfermeros. El régimen de visitas médico era de dos diarias además de un servicio de guardia permanente.
Con el tiempo este hospital también resultó insuficiente por lo que la Diputación enajenó el edificio en 1882 y con la venta del solar construyó uno nuevo en Llamaquique. Por otra parte, también en 1882 se derribó el templo de la parroquia de San Juan trasladándose entonces la parroquial a la iglesia del antiguo convento de San Francisco. En 1902 fue derribado el edificio con motivo de las obras de prolongación del ensanche de la Calle Uría y el solar pasó a ser ocupado por la Diputación provincial de Oviedo ubicado en la conocida hoy como Calle Fruela. Por otra parte, el Campo de San Francisco ocupa parte del huerto del antiguo convento el cual pasó a propiedad del Ayuntamiento de Oviedo cuando la desamortización de Mendizábal en 1836.


De aquellas dependencias monásticas se conservan varios elementos, entre ellos cinco ménsulas  del siglo XV talladas con rostros de caballeros y damas. En la foto superior, la primera de a parte superior  izquierda representa a un varón adulto que se cubre con un turbante; a su lado, una dama cubierta con toca de lengüeta y barbuquejo. En la parte inferior, una dama con el griñón de las dueñas luciendo sobre su frente un rico joyel de círculos concéntricos, y el rostro de un varón maduro barbado tocado con calota. En la segunda fotografía podemos ver una doncella con diadema festoneada sobre la frente y gargantilla al cuello.

domingo, 16 de octubre de 2011

San Miguel de Lillo (Oviedo) 3


Especial atención merece la fachada principal de esta iglesia, considerada la más interesante del prerrománico español.  Hasta cuatro planos distintos hay en la composición que forman sus tejados: en la parte inferior el pórtico y el muro de la primera nave lateral y en la superior, además de los dos anteriores, la nave central y la segunda lateral, todos terminados en planos inclinados excepto el último que, al ser la nave perpendicular a la central, se presenta como una línea horizontal. En el muro del pórtico abre una portada en arco de medio punto sobre jambas e impostas y dos grandes ventanas sobre su vertical, una de ellas actualmente tapiada. En las dos naves laterales abren otras dos grandes ventanas y en la parte alta del muro de la nave central un rosetón. Todas las ventanas se decoran con celosías caladas divididas en dos partes en altura. En la parte inferior se talló una arquería de medio punto sobre columnillas y capiteles, y en la superior un rosetón o nuevos arcos, completados estos últimos con otra ornamentación en forma de arco de medio punto.


Para terminar estos post dedicados a este interesante templo, quiero incluir dos tallas de madera policromada del siglo XIV que ahora forman parte de la exposición permanente del Museo Arqueológico de Asturias en Oviedo. Representan a Santa Ana con la Virgen y el Niño y a San Miguel pesando las almas.

San Miguel de Lillo (Oviedo) 2


Al exterior San Miguel de Lillo presenta un conjunto de volúmenes muy complejo, debido sobre todo a los potentes contrafuertes y a las distintas alturas del pórtico, nave central y los dos tipos de naves laterales. Su estructura debió de suponer una gran novedad para la época, ya que las tres naves laterales de mayor altura, de las que solamente se conserva la más occidental, debían de dar la sensación de que la iglesia tenía tres transversales a modo de brazos de crucero.


En el post anterior sobre esta iglesia ya hablamos de los canceles que separaban los espacios destinados al clero y a los fieles. Vimos las barroteras que sustentaban las placas. En el Museo Arqueológico de Asturias se pueden ver tres de estas placas o paneles. La primera es un tablero calado en forma de arquería con doble arco de herradura que cobija sendas cruces. La segunda se decora con motivos vegetales. Más interesante resulta la tercera y última en la que aparece la figura de un grifo.


En la fotografía superior hay otros cuatro elementos provenientes de esta iglesia: un relieve con una representación zoomorfa, una ménsula con una cabeza tallada, un fragmento de una celosía de mármol y un soporte o pie de altar con cuatro figuras humanas talladas que sostienen el ara (tenentes).

sábado, 8 de octubre de 2011

San Miguel de Lillo (Oviedo) 1


A tenor de lo que cuentan las crónicas de la época, la iglesia de San Miguel de Lillo fue mandada construir por Ramiro I a escasa distancia del palacio que actualmente se conoce como Santa María como parte de la residencia de reposo que creó en la falda sur del monte Naranco. De la primitiva fábrica del siglo IX solamente se conserva alrededor de una tercera parte ya que la cabecera y parte de las naves se derrumbaron en torno al siglo XI debido a un desplazamiento de tierras motivado por un arroyo cercano.
A diferencia de los edificios asturianos anteriores, San Miguel estaba completamente abovedado con la separación entre naves a base de arcos sobre columnas en lugar de los pilares utilizados hasta entonces. La nave central cubría con bóveda de toba sobre arcos perpiaños reforzados con contrafuertes exteriores, idéntico a la de Santa María. En las naves laterales se optó por un sistema novedoso a base de una bóveda independiente en cada uno de los cinco tramos con la particularidad de que son perpendiculares entre sí y de distinta altura, más altas las perpendiculares a la central, en las que abrían grandes ventanas con celosías caladas de piedra.


También es novedad la aparición de figuras humanas esculpidas, sobre todo en las basas que sustentan las columnas. En la fotografía superior se pueden ver tres que se conservan en el Museo Arqueológico de Asturias y que representan al evangelista San Juan entre dos personajes muy perdidos la superior, un personaje sentado sin identificar con un libro en la mano la central, y al evangelista San Mateo con un escriba la inferior.


Otro elemento a destacar de esta iglesia son las barroteras en las que encajaban los canceles que servían para jerarquizar los espacios litúrgicos mediante una barrera, separando el presbiterio del spatium fidelium, o sea, el clero de los fieles. En las cuatro de la fotografía adjunta se puede ver como la decoración es a base de personajes con cayado unos y con los brazos cruzados otros. Una de las conservadas presenta decoración geométrica y floral.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Pila bautismal de San Pedro de Villanueva


La pila bautismal del antiguo monasterio de San Pedro de Villanueva (actual Parador Nacional de Cangas de Onís), está considerada como una de las más antiguas de las conservadas en España. Tanto por su peculiar forma de cuba como por su decoración a base de dos bandas de tallos ondulantes cobijando hojas, recuerdan a las primeras pilas realizadas en madera. En el centro hay una gran inscripción en la que figuran el año de ejecución y los posibles nombres de los mecenas que la mandaron realizar: "IOHANNES ET MARIA FECERUNT HOC OPUS IN ERA MILA CLII", es decir, “Juan y María hicieron esta obra en la era de 1152”, o lo que es lo mismo, en el año de 1114.

domingo, 28 de agosto de 2011

San Pedro de Villanueva (Cangas de Onís)


El Parador Nacional de Cangas de Onís ocupa el que fuere Monasterio de San Pedro de Villanueva cuya fundación la tradición atribuye a Alfonso I casado con la hija del rey Pelayo y sucesor en el trono asturiano de su cuñado Favila. Precisamente en la portada sur de la iglesia ofrece en sus capiteles del lado izquierdo una representación en tres escenas que se identifican con este rey: la partida para la jornada de caza montado a caballo y con un halcón en la mano, la despedida de su esposa Froiluba a las puertas del palacio real y, en tercer lugar, la lucha con el oso en la que perdió la vida. Además de estas escenas, tanto la portada como los canecillos del ábside recogen motivos sobre los que me parece interesante tratar en un nuevo post.



jueves, 4 de agosto de 2011

Cudillero (Asturias)


Típico y hermoso pueblo marinero de la costa Asturiana, Cudillero sorprende al viajero cuando después de aparcar su vehículo en el estacionamiento del puerto y deleitarse con la vista del puerto, se asoma a la pequeña y recoleta cala donde se asienta su casco urbano conformado por  casas colgantes de coloristas fachadas que aprovechan todo el terreno posible en la ladera de la montaña. Si el tiempo y la fatiga no apuran un  paseo por sus empinadas callejuelas servirá de preámbulo a la obligada degustación de sus productos marineros en cualquiera de los restaurantes situados en la parte baja del pueblo, por cierto, único espacio amplio llano de la localidad.

Luarca(Asturias)


Hermosa localidad asturiana conocida como  la Villa Blanca de la Costa Verde,  Lucarca es la capital del Concejo de Valdés. Al igual que  Cudillero  se trata de  un típico puerto de pescadores donde se conjugan armoniosamente las casas de su casco urbano con el puerto, el verdor del monte a sus espaldas y el azul del mar al frente. El colorista conjunto de sus embarcaciones con el tranquilo mecer al compás del suave movimiento del agua nos atrae y hace que  deseemos plasmarlo con nuestra cámara.