lunes, 30 de julio de 2012

La ejecución de Juan de Lanuza (Mariano Barbasán)

Esta acuarela sobre papel es un boceto preparatorio que Mariano Barbasán remitió a la Diputación Provincial de Zaragoza como adelanto del cuadro definitivo de su segundo envío como pensionado en Roma. En él se representa la ejecución de Juan de Lanuza, ordenada por Felipe II en 1591, con la que se dio por finalizada la lucha del pueblo aragonés por mantener sus libertades, quedando abolidos sus Fueros.


En primer plano, centrando toda su tensión dramática, se muestra el cadalso con la cabeza en la pica y el cuerpo de Lanuza tendido en el suelo; sobre él, un grupo de frailes arrodillados ruegan por su alma. El dramatismo queda acentuado por la gama de colores a base de grises, blancos y negros. El dibujo preciso y efectista otorga a la representación una elevada dignificación del momento histórico representado.

sábado, 28 de julio de 2012

Autorretrato pintando a su padre Daniel Martínez (Jusepe Martínez)


Hacia 1630 Jusepe Martínez realiza este retrato en el que queda reflejado el culto a la personalidad y su autoafirmación como pintor. Este tipo de composiciones en las que aparece el pintor ante su obra son muy del gusto de la época, tal y como se puede ver en cuadros de contemporáneos suyos como el propio Velázquez.


En el cuadro se pueden ver dos inscripciones que son posteriores a la ejecución de la obra. La primera en el ángulo inferior derecho, al lado del pequeño recipiente de pintura, se lee “Jusepe Martínez pintor del Rey español murió año de 1682”; la otra, en el puño del traje del pintor “Su hijo murió cartujo año 1679”.

viernes, 27 de julio de 2012

Santa Librada (Luis Salvador Carmona)


Luis Salvador Carmona comparte con Olivieri y Castro la práctica de un arte cortesano en su participación en la gran empresa escultórica del Palacio Real y sus trabajos en el Real Sitio de San Ildefonso de La Granja. A pesar de esta colaboración, Carmona se diferencia de ellos por su conocimiento de la imaginería tradicional en sus variedades regionales, como podemos ver en esta imagen de Santa Librada, de curiosa iconografía y cuidada policromía, mostrando en su túnica el estampado de las telas de la época.

Cristo crucificado (Luis Salvador Carmona)


Este crucificado que se expone en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid procede del madrileño Colegio de Loreto. En él, Luis Salvador Carmona nos muestra su dominio de la técnica y una cierta  delicadeza formal, sin renunciar a un clasicismo que anticipa posteriores fórmulas.

domingo, 22 de julio de 2012

Un concierto (Theodor Rombouts)

Theodor Rombouts fue un pintor flamenco (Amberes, 1597-1637) que se especializó en la pintura de género, aunque también realizó pintura histórica y religiosa. Sus primeros años, a partir de 1608, los pasó bajo la enseñanza de Abraham Janssen. Más tarde, entre 1616 y 1625, estuvo en Italia, donde trabajó, entre otros, para Cosme II de Médicis, gran duque de Toscana. No obstante, la mayor parte de su estancia italiana la pasó en Roma donde está documentado desde 1620. Allí conocerá a Manfredi y a su grupo de seguidores de Caravaggio, que marcarían definitivamente su estilo.


A su regreso a Flandes en 1625 ingresó en el Gremio de San Lucas de Amberes como maestro independiente, donde se dedicó fundamentalmente a realizar pintura de género para el mercado abierto, en un estilo de fuertes contrastes de luz, con figuras de gran expresividad, vigorosas y monumentales, de gestos naturales, que le convirtieron en el principal caravaggista flamenco del momento.
Sus obras denotan una gran consecución del espacio a través de composiciones en diagonales y la inclusión de figuras en “repoussoir”, que evitan un excesivo sentido plano y horizontal. Particularmente singulares son sus cuadros apaisados con escenas de género, entre los que se encuentra éste titulado “Un concierto” que se expone en el Museo de la ciudad francesa de Reims.


Debido a la pérdida de interés por el caravaggismo a partir de la década de 1630, su obra variará hacia una paleta más ligera y abandonará los fuertes contrastes por luces más difusas y transiciones más suaves, con un estilo que se aproxima a la obra tardía de Rubens, con quien colaboró en la realización de las arquitecturas efímeras diseñadas para la entrada del cardenal-infante don Fernando de Austria en Amberes en 1635.