miércoles, 24 de octubre de 2012

El Parneso de las Artes y las Letras (Federico de Madrazo)

 
El Parneso de las Artes y las Letras es un estudio que Federico hace para una composición de mayor envergadura, tal vez un fresco. Representa a un grupo de personajes reunidos en el claro de un bosque. En las dos esquinas superiores escribió a lápiz “Petrarca, Tasso, Ariosto, Camoens” en la izquierda y en la derecha otras inscripciones de las que solamente se adivina el nombre de “Galileo”. Ambas están semiocultas por el marco del cuadro. La obra tiene como figura principal a Homero, y a su alrededor se sitúan los pintores, escultores, músicos y literatos favoritos de Madrazo.


lunes, 22 de octubre de 2012

Retrato de una dama genovesa y su hija (Antonio Van Dyck)

 
En este cuadro Van Dyck representa a la señora a la izquierda de la composición, vestida con un amplio traje negro y sentada en un sillón bajo un cortinaje rojo.  Con esta entonación contrasta la figura clara, plateada, de la muchacha que aparece al otro lado pulsando el teclado de un instrumento en cuyo frontis se lee la inscripción “VIRTVTE GAVDET” alusiva al placer filarmónico. El artista se ha situado en un punto de vista bajo, lo cual de monumentalidad a la composición. El equilibrio del cuadro nace de la oposición entre una masa oscura más extensa y una superficie clara más restringida, que de esta manera quedan perfectamente compensadas puesto que lo claro atrae más la mirada del espectador.


viernes, 19 de octubre de 2012

Santa Faz –Paño de la Verónica- (Francisco de Zurbarán)

Este óleo que Zurbarán pinta en 1658 procede de la ermita de la Virgen del Carmen de la localidad vallisoletana de Torrecilla de la Orden, y actualmente se expone en el Museo de Escultura de Valladolid. Entre los años 1570 y 1573, Santa Teresa de Jesús pasó por Torrecilla de la Orden en uno de sus viajes desde Medina del Campo a Salamanca, y aconsejó a sus habitantes se erigiese una ermita dedicada a la Virgen del Carmen en el conocido como Cerrillo de San Ginés, terreno propiedad de la orden carmelita. situado a un kilómetro del pueblo en un altozano que permite su contemplación desde los alrededores. En el ático del retablo se encontraba este cuadro hasta 1968, fecha en que es trasladado al Museo vallisoletano.
 


El tema de la Santa Faz nace de la Pasión de Cristo. Durante la subida al Calvario es atendido cariñosamente por una mujer que le seca el rostro con su velo, quedando impresa en el mismo la huella de su rostro dolorido. La reliquia fue conservada por la mujer que, supuestamente, la legó a la Iglesia que la custodia desde entonces. Zurbarán realiza varios cuadros sobre el tema, representando el paño a la manera de los flamencos, sostenido por dos o tres alfileres. En este caso, el paño está anudado y tiene un solo alfiler en el centro, lo que provoca múltiples pliegues y sombrados que dan mayor naturalidad a la imagen. Para aumentar este efecto de realidad, Zurbarán firma como acostumbra en un papelito en el ángulo inferior izquierdo, como se si tratase de un papel de verdad pegado sobre el lienzo.

 

miércoles, 17 de octubre de 2012

Frontal de altar de La Seo d’Urgell o de los Apóstoles

Este frontal de altar procede de una iglesia del obispado de La Seo d’Urgell, y actualmente forma parte de la exposición permanente del Museo de Arte de Cataluña. Realizado con la técnica del temple sobre madera de pino, está considerado como una de las representaciones más características del románico catalán, debido a que recoge los principios estilísticos de este estilo, tales como la simetría bilateral, la inexistencia de un fondo, la perspectiva jerárquica y la geometrización antinaturalista de las formas, tal y como puede apreciarse en los pliegues de las ropas. También destaca por la calidad de su policromía. Datado en el segundo cuarto del siglo XII, se atribuye a un taller autóctono que trabajó en la zona del Urgell en aquellas décadas.
 
 
El frontal está dividido en tres registros, ocupando el central un Maiestas Domini de tamaño mayor que las figuras de los laterales. La doble mandorla que encierra al Cristo es de tradición carolíngia. El círculo superior representa el Cielo, y el inferior, donde se apoyan los pies, la Tierra. En la mano izquierda porta el Libro de la Vida cerrado con los siete sellos, y con la derecha bendice al espectador. El rosto es severo y está rodeado por un nimbo cruciforme.

 
En los dos registros laterales podemos ver sendos grupos de seis apóstoles dispuestos en forma piramidal, con sus miradas dirigidas, de manera admirativa, hacia el Cristo central. Todos llevan algún tipo de libro o pergamino, excepto San Pedro que porta la llave. En el lado opuesto se reconoce a San Pablo por su calvicie.



viernes, 5 de octubre de 2012

La matanza de los abencerrajes (Mariano Fortuny)

Los abencerrajes, cuyo nombre originario era los BanaSarray, fueron una de las familias más relevantes de la política granadina que jugaron un importante papel a lo largo del siglo XV, participando sus miembros en las diversas revueltas socio-políticas que tuvieron lugar en la Granada nazarí.
 
 
 
Fortuny recrea en este lienzo la leyenda según la cual Boabdil ordenó el asesinato de los principales miembros del clan para evitar así las intrigas políticas y fortalecer la corona. Llamó a todos sus rivales a un salón contiguo al Patio de los Leones de la Alhambra y allí los asesinó; desde ese momento ese salón recibe el nombre de los Abencerrajes. Aunque la obra está inconclusa (se aprecia claramente el abocetamiento reinante en la composición) el decorativismo de la estancia donde se llevo a cabo la matanza es digno de elogio, mostrando todos los ornamentos que caracterizan al palacio nazarí con sus variados colores de gran riqueza decorativa. Las figuras están someramente elaboradas aunque podemos dar cuenta de la crueldad del ejecutor que apoyado en la pared dirige su mirada a un grupo de nobles que se arrodilla a la entrada de la sala. La luz tiene un importante papel en esta composición al resaltar los brillos del alicatado e inundar con toda su fuerza la zona central del espacio, creándose un acertado contraste lumínico.